Riesgos Asociados al Desarrollo del Derecho de la Economía de Mercado

El derecho de la economía de mercado se ha convertido en uno de los pilares centrales de la organización jurídica y económica de los Estados modernos. Su expansión ha acompañado el avance del liberalismo económico, la globalización y la financierización de la actividad empresarial.

Sin embargo, este desarrollo no está exento de riesgos. Desde una mirada jurídica, económica y social, resulta indispensable analizar críticamente sus implicancias ideológicas, éticas, políticas y financieras, así como la creciente complejidad de sus fuentes normativas.

Los riesgos del desarrollo del derecho de la economia de mercado

El derecho de la economía de mercado: una breve aproximación

El derecho de la economía de mercado no constituye una rama cerrada y homogénea. Se trata, más bien, de un conjunto de normas, principios e instituciones jurídicas destinadas a regular el funcionamiento de los mercados, la actividad de las empresas, la circulación de capitales y la intervención del Estado en la economía.

A diferencia del derecho comercial clásico del siglo XIX —unitario, nacional y relativamente estable—, el derecho de la economía contemporánea es fragmentado, dinámico y profundamente influenciado por factores políticos, financieros y culturales.

Este contexto explica la aparición de riesgos estructurales que exceden lo estrictamente jurídico.

Riesgos ideológicos y éticos del derecho de la economía de mercado

La visión economicista de las relaciones humanas

Uno de los principales riesgos del desarrollo del derecho de la economía de mercado es su tendencia a materializar las relaciones humanas, sometiéndolas a una lógica estrictamente productiva y económica.

Las empresas modernas hablan de “recursos humanos” o de “relaciones humanas”, pero cabe preguntarse cuál es la autenticidad de una relación orientada exclusivamente a la productividad, la rentabilidad y la creación de valor económico.

Desde la práctica profesional, este fenómeno se observa con claridad en la creciente exigencia de disponibilidad total, flexibilidad extrema y compromiso absoluto por parte de los trabajadores.

Las nuevas generaciones y la cultura empresarial

Las generaciones más jóvenes —habitualmente identificadas como “Generación Y” y “Generación Z”— enfrentan un dilema profundo:
¿deben aceptar entregar lo mejor de sí mismas a una empresa convertida en un nuevo “becerro de oro”, renunciando a su vida familiar, cultural y social, en nombre de la creación de valor para los accionistas?

Este interrogante no es meramente filosófico. Se refleja en conflictos laborales, en fenómenos de burnout, en renuncias masivas y en un cuestionamiento creciente del modelo tradicional de éxito empresarial.

El rol del derecho frente a los excesos del mercado

El derecho, como instrumento de organización social, puede y debe servir para corregir los excesos del liberalismo económico. No obstante, cuando el derecho se limita a legitimar esos excesos, se convierte en un factor de desestabilización social.

La historia reciente demuestra que la aceptación social del mercado disminuye drásticamente cuando este genera:

  • Desempleo masivo
  • Precarización laboral
  • Pérdida de derechos sociales
  • Desigualdad estructural

En contextos de “gran crisis”, estos efectos se intensifican y generan reacciones sociales profundas.

Crisis económicas, efecto palanca y concentración empresarial

El efecto palanca y la pérdida de confianza

Los sofisticados mecanismos financieros, especialmente los llamados “efectos de palanca”, pueden amplificar la rentabilidad en tiempos de crecimiento, pero también multiplicar las pérdidas en situaciones de crisis.

Cuando se produce una pérdida generalizada de confianza, estos instrumentos financieros juegan en sentido inverso, provocando colapsos abruptos y sistémicos.

Crecimiento económico y destrucción de empleo

Un aspecto frecuentemente ignorado del desarrollo económico es que el crecimiento no siempre genera empleo. La concentración empresarial a escala global ha demostrado que incluso en períodos de prosperidad pueden producirse:

  • Cierres de filiales
  • Deslocalización de actividades
  • Destrucción de culturas empresariales
  • Pérdida de saberes técnicos
  • Dependencia económica de sectores estratégicos

Si bien es cierto que la libertad económica permite la recreación constante de nuevas capacidades productivas, también lo es que el impacto social de estas transformaciones suele ser elevado.

El discurso ético en el mundo de los negocios

Ética empresarial: ¿convicción o estrategia?

Frente a estas debilidades, han proliferado discursos “éticos” en el ámbito empresarial: responsabilidad social, sostenibilidad, gobernanza, compliance, ESG, entre otros.

Desde un análisis jurídico crítico, resulta legítimo preguntarse hasta qué punto estos discursos reflejan convicciones reales o responden a estrategias de legitimación.

Conciliar los imperativos morales con la eficacia económica es una tarea compleja, especialmente en un contexto de competencia global intensa.

La frontera difusa entre habilidad y deshonestidad

En el derecho de sociedades, esta tensión se manifiesta con particular claridad en el uso de la personalidad jurídica. Surgen entonces preguntas recurrentes:

  • ¿Puede la personalidad moral utilizarse para reducir cargas fiscales y sociales?
  • ¿Puede servir para eludir controles de trabajadores o socios minoritarios?
  • ¿Es legítimo concentrar el poder mediante estructuras societarias complejas?

Estas cuestiones generan controversias constantes y muestran que el derecho de la economía no es neutral: refleja valores, conflictos sociales y tensiones culturales de su tiempo.

Riesgos políticos del derecho de la economía de mercado

El desplazamiento del poder político

Desde las grandes crisis del siglo XX, las cuestiones económicas han adquirido una centralidad absoluta en el ejercicio del poder político.

Hoy, las decisiones económicas condicionan profundamente:

  • La estabilidad institucional
  • Las políticas públicas
  • Las relaciones internacionales
  • La cohesión social

Esto ha generado una brecha creciente entre los países que logran insertarse exitosamente en la economía global y aquellos que quedan rezagados.

Tensiones estructurales en Europa y Francia

En Europa, estas tensiones se manifiestan tanto en la construcción comunitaria como en los escándalos político-económicos con repercusiones judiciales.

En Francia, el avance del liberalismo económico se tradujo, entre otros aspectos, en:

  • La generalización de la SAS
  • La modernización del derecho de los valores mobiliarios
  • El debilitamiento del poder sindical

Sin embargo, la crisis financiera de 2008 marcó un punto de inflexión, provocando el retorno del Estado bajo nuevas formas de intervención y control.

Endeudamiento público y crisis sanitarias

El endeudamiento del Estado

El endeudamiento masivo del Estado francés —muy por encima de los estándares europeos— plantea un dilema de difícil resolución:

  • Mayores impuestos a los particulares (quienes votan)
  • Presión fiscal sobre las empresas (sin afectar la competitividad internacional)

Se trata de una ecuación con resultado incierto y alto impacto político.

El impacto del COVID-19

La crisis sanitaria del COVID-19 profundizó estas tensiones. Más allá de la legislación de emergencia, implicó:

  • Apoyo financiero masivo del Estado
  • Incremento del control público sobre las empresas beneficiarias
  • Redefinición del rol del Estado en la economía

Riesgos financieros y financierización de la economía

La supremacía de la lógica financiera

La crisis de 2008 puso en evidencia un fenómeno ya antiguo: la financierización de la economía.

La economía real —producción de bienes y servicios— se convirtió en el “activo subyacente” de una actividad financiera abstracta orientada al beneficio inmediato.

En muchos casos, los financieros asumieron el control efectivo de las empresas, independientemente de su actividad específica.

Productos financieros complejos y contagio sistémico

La proliferación de productos financieros cada vez más complejos facilitó una contaminación generalizada de los mercados.

El comportamiento mimético de los inversores (“efecto manada”) provocó caídas vertiginosas de los mercados, mientras algunos actores obtenían ganancias especulando a la baja.

Las consecuencias fueron devastadoras:

  • Destrucción de valor empresarial
  • Reducción drástica de la riqueza global
  • Cierres de filiales
  • Despidos masivos

El derecho societario sufrió directamente los efectos de esta crisis, especialmente en el ámbito de las sociedades cotizadas.

Fuentes del derecho de la economía de mercado

La fragmentación normativa

Una de las características más problemáticas del derecho de la economía es la explosión y fragmentación de sus fuentes.

Se ha perdido la unidad que caracterizaba al derecho comercial clásico. Hoy, el sistema es complejo, sectorizado y difícilmente accesible incluso para los especialistas.

Fuentes francesas y autoridades administrativas independientes

Las fuentes internas del derecho económico francés se han multiplicado: leyes, decretos, reglamentos, circulares, usos.

Las autoridades administrativas independientes (AAI) han adquirido un rol central, entre ellas:

  • Autorité des marchés financiers (AMF)
  • Autorité de la concurrence
  • ACPR
  • ARCEP
  • Arcom

Estas autoridades concentran funciones normativas, de control y sanción, generando tensiones con los principios clásicos de separación de poderes.

Soft Law y derecho incitativo

Junto al derecho obligatorio, se ha desarrollado un derecho incitativo basado en:

  • Códigos de conducta
  • Buenas prácticas
  • Recomendaciones
  • Estándares éticos

La intensidad máxima se alcanza cuando la ley obliga a las empresas a declarar su grado de conformidad con estas normas y a justificar su incumplimiento.

El “políticamente correcto” ha ingresado plenamente al mundo de los negocios.

Complejidad, inseguridad jurídica y accesibilidad de la ley

La segmentación del derecho económico produce múltiples efectos negativos:

  • Solo un número reducido de especialistas domina ciertos sectores
  • El principio “nadie puede alegar ignorancia de la ley” pierde realismo
  • Las normas resultan a menudo contradictorias e imprevisibles

El Consejo Constitucional francés ha intentado responder a este fenómeno elevando la accesibilidad y la inteligibilidad de la ley a objetivo constitucional, aunque su implementación presenta dificultades prácticas.

Fuentes internacionales y europeas

Las normas nacionales están cada vez más influenciadas por:

  • Tratados internacionales
  • Derecho de la Unión Europea
  • Directivas y reglamentos
  • Recomendaciones y soft law internacional

Las “mejores prácticas” circulan con los capitales y adoptan la forma de códigos de buena conducta cuya eficacia depende de la adhesión declarada de las empresas.

Interpretación del derecho de la economía

La interpretación jurídica también se ha vuelto exponencialmente compleja:

  • Jurisprudencia constitucional
  • Cuestiones prioritarias de constitucionalidad (QPC)
  • Tribunales europeos
  • Convención Europea de Derechos Humanos

Los poderes nacionales tradicionales se ven desplazados tanto “desde arriba” como “desde abajo”.

La sobreproducción normativa

Finalmente, el derecho de la economía sufre una sobreproducción normativa crónica:

  • Textos numerosos
  • Normas técnicas e incomprensibles
  • Cambios constantes

La doctrina ha criticado duramente esta evolución, señalando la inseguridad jurídica, la ineficacia normativa y la pérdida de referencias éticas.

Si bien existen esfuerzos por simplificar, muchas veces estos procesos generan una complejidad adicional, especialmente cuando se intenta preservar intereses contrapuestos.

Reflexión final

El derecho de la economía de mercado es un derecho vivo, dinámico y profundamente influenciado por su contexto histórico. Su desarrollo ha permitido enormes avances, pero también ha generado riesgos significativos.

Desde una mirada jurídica, el desafío consiste en reconciliar eficiencia económica, justicia social, seguridad jurídica y legitimidad democrática, sabiendo que el derecho, por naturaleza, es imperfecto y siempre está en tensión con el tiempo que intenta regular.

Comprender estos riesgos no implica rechazar la economía de mercado, sino asumir críticamente sus límites y responsabilidades.

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